¡Su estancia debe ser una experiencia!
Todos los hoteles son gestionados como hoteles independientes. Además de que cada uno de los hoteles tiene una historia única, también tienen en común que el huésped siempre es lo más importante. Queremos hacerle sentirse bienvenido y nuestro objetivo es que su estancia con nosotros sea toda una experiencia.
Marcos históricos
El pasado histórico se hace notable de manera natural en los antiguos edificios, en las habitaciones y salones decorados de manera auténtica y se refleja en los maravillosos interiores y el arte. Nada más llegar uno se dará cuenta de “La Auténtica Hospitalidad”. El servicio atento y personal, ofrecido con cordialidad y amabilidad.
Mimo culinario El nivel gastronómico en todos los hoteles es de grado internacional. Los cocineros utilizan únicamente las mejores materias primas, y con pasión y pericia profesional las convierten todos los días en experiencias para el paladar.
Dirigir un hotel en edificios dignos de conservación es un reto adicional. Requiere personas con entusiasmo y pasión que cada día hacen todo lo posible para ofrecer a los huéspedes las mejores condiciones para tener unas vacaciones maravillosas – una experiencia.
Posadas lujosas
Originalmente las posadas fueron ”el descanso en el viaje” y no realmente un lugar para pasar las vacaciones. Hoy en día, sin embargo, las posadas son muy conscientes de su legado histórico, y al mismo tiempo han sido restauradas de dentro a fuera, respetando su estilo y su pasado, de manera que también pueden ofrecer el confort moderno que los huéspedes piden hoy en día.
Balnearios históricos
Los hoteles balnearios en Dinamarca tienen alma y encanto, y un ambiente rústico propio, y naturalmente tienen un paisaje espectacular, al lado de la playa y el mar. Vacaciones a la manera antigua con tiempo para la contemplación, paseos a la orilla del mar, mimos y cuidados. La palabra balneario produce asociaciones con luz, aire, mar y, sobre todo, bienestar. Pero también con tiempos pasados.
Castillos y casas señoriales
Los muchos castillos y casas señoriales de la nobleza están esparcidas como perlas por el paisaje danés. Vivir en uno de los castillos o casas señoriales danesas es vivir en el centro de la historia danesa. Aquí se duerme en camas con dosel en interiores elegantes, se toman las comidas en salas o bajo bóvedas históricas y se dan paseos por jardines exquisitos.